martes, 24 de noviembre de 2009

sábado, 21 de noviembre de 2009

Qué es la vida sino el encuentro constante con uno mismo...

BOTELLAS AL MAR XI

Te escribo querido amigo y confidente sabiendo que ya no recibirás esta carta.
Cuando se me ocurrió arrojar una botella al mar con el primer mensaje, imaginé que sería un adulto quién la encontraría, necesitaba comunicarme con alguien. Unas palabras apenas, sentir la ficticia compañía.
Te encontré a vos y fue como encontrarme, me hablaste de cosas que había olvidado.
Había olvidado que algunas casas tenían olor. Los juegos. Los amigos. Bueno, todo lo que ya te dije... cosas que yo también tuve.
Me motivaste.
Me recordaste a mí mismo.
Te me sentaste delante como mi pasado.
Yo no siento que algo haya cambiado, sin embargo creo que un velo se corrió. Que puedo ver y sentir cosas que dormían en mi.
Y ahora que están despiertas, no quiero que se adormezcan nuevamente, de manera que no voy a pensar que ya no estás más ahí, y seguiré escribiéndote hasta el olvido.
Ah!! Admiro tu inteligencia para jugar a las damas.
P.D.: gané... ya lo creo.

BOTELLAS AL MAR X

RESPUESTA 5

Finalmente llegó el día, a la noche salimos hacia la ciudad, por fin veré a mi perro. Pero me da lástima dejar de escribirnos.
Necesitamos mucho tiempo más para poder terminar la partida, pero quiero confesarte que nunca aprendí bien el juego... solo repito tus jugadas hacia la dirección contraria. Jeje! Hice trampa.
Son lindos los barriletes con mensajes, sirven para decir cosas a la distancia, como el que me compré... "te quiero".
Al pensar que es la última carta no quiero olvidarme de decirte que me parece que fuiste el amigo que más llegó a conocerme. No sé bien por qué...
Me hubiese gustado conocerte en persona, pegarte un abrazo. O pasarme unos días con vos, ahí donde estés.
La rojura ya se me está pasando, viste que cuando uno se vuelve de las vacaciones, tiene ese aire de cosas que se están pasando. Yo te dejo junto con ese aire.
Tampoco sé por qué me siento diferente después de conocerte, como si algo en mi hubiese crecido de golpe. Por primera vez no respondo ni por obligación, ni por juego. Sólo porque necesito hacerlo.
También por primera vez se me llenan los ojos de lágrimas al pensar en una despedida. Es extraño. No soy el mismo que llegó con la felicidad de dejar atrás la escuela y de levantarme tarde y no tener tarea. Últimamente pienso si podría llevar la vida que estás llevando, si sería capáz y tampoco sé por qué lo pienso.
Tengo muchas preguntas.
Me voy sin despedirme. Siento que estás conmigo como el aire.
Te abrazo.
P.D.: ganaste por abandono.

BOTELLAS AL MAR IX

CARTA 5

Me encantaría que te quedes ahí hasta que, al menos, terminemos la partida.
Ni siquiera hemos llegado a comernos fichas.
Sí!! Pude ver el barrilete... ahora sé que estás ahí. Yo también ya te quiero.
P.D.: tercera ficha, igual a la anterior.

BOTELLAS AL MAR VIII

RESPUESTA 4

Hola! Quería decirte que estoy un poco triste porque ya falta poco para que estas vacaciones se terminen y no sé si podremos seguir escribiéndonos.
Fueron las vacaciones más lindas!!
Viste el barrilete?
P.D.: tercera ficha a la izquierda.

viernes, 20 de noviembre de 2009

BOTELLAS AL MAR VII

CARTA 4

Tenés razón, no hay por qué estar triste. Sobre todo, porque desde que nos escribimos me recordás mi infancia, mi familia, los animales, la escuela, los olores. Son lindos esos recuerdos.
Hoy me desperté con ganas acomodar y poner orden a esta choza que me hice, limpié todo lo que pude y la renové.
Después, me fui a nadar y ahora aprovecho de la noche, de las estrellas, imaginando que tal vez, vos estés pescando de nuevo, con tu papá, con tu amigo.
Seguí intentando lo del barrilete, mañana estaré como siempre esperándolo.
Un apretón de manos.
P.D.: segunda ficha, paralela a la jugada anterior.

BOTELLAS AL MAR VI

RESPUESTA 3

Hola Amigo, ahora que lo pienso, tampoco yo sé tu nombre.
Perdoname, a veces no entiendo lo que me decís, o las palabras que usas. Acá, en la playa no hay diccionario y tampoco me dan muchas ganas de buscar las que no entiendo, me recuerda a las tareas de la escuela... no me gusta.
Ayer conocí un chico, un año mayor que yo. Jugamos en la playa por la tarde y a la noche nos fuimos a pescar, los dos con mi papá. Estuvo buenísimo. Fue la primera vez que pesqué.
Ah!! A la mañana remonté un barrilete con la esperanza de que lo vieras, pero parece que no, qué lástima!
A veces cuando leo tus cartas, me parece como si estuvieras triste, no estés mal amigo. Puedo llamarte amigo invisible!! No estés mal amigo invisible.
Que suerte no tener que ir a la escuela.
Antes de dormir, mi mamá me da un beso y me dice buenas noches y me gusta dormir de costado. Extraño un poco a mi perro.
Sabés? Estoy rojo como un tomate, es que me agarró el sol temprano y dije haberme puesto bronceador, lo que pasa es que no me gusta nada ese olor a torta de almendras que hace mi mamá. Ese es el olor de mi bronceador. Pero sí me gusta el olor que hay en la casa de mi abuela, no es a comida... no sé bien olor a qué es, se parece al de las fotos blanco y negro, a veces pienso que es el olor de la casa, o de las paredes. Las casas tan altas tienen más espacio para el olor. Y me gustaría ser arquitecto y construir muchas casas altas.
Ahora tengo que armar un plano por unos tesoros que oculté en la arena.
Así que voy terminando la carta.
Te mando un abrazo, no muy fuerte por esto de mi rojura.
P.D.: segunda ficha, paralela a la primera.