jueves, 22 de octubre de 2009

jueves, 15 de octubre de 2009

Tarea cotidiana

No descubro vacunas.
No juzgo a nadie.
No creo religiones.
No salvo vidas.
No traigo vidas.
Sin embargo...
Bajo hasta ellos, para mirarlos a los ojos.
Extiendo mi mano derecha para darles la mía, como una buena costumbre.
Los alimento.
Me río.
Me conmuevo.
Me enojo y nos enojamos...
Intento que sobrevuelen las buenas intenciones.
Los observo con discreción.
Les ofrezco el descanso del límite.
Conversamos sobre arte y filosofía.
Hablamos sobre el dolor del otro.
Vivimos el dolor del otro.
Consolamos el dolor del otro.
A veces evitamos el dolor del otro.
Siempre nos disculpamos.
Siempre vemos las consecuencias.
Discutimos.
Trabajan la voluntad.
La fuerza interior.
El coraje de arrepentirse.
Se defienden.
Se quejan a gritos.
Aprenden a contemplar la belleza de los árboles.
La belleza de las piedras.
Cuidan lo que les cuesta. Lo que aman.
Atesoran recuerdos.
Buscan figuras en las nubes.
Aprenden a vivir confiados pero atentos. Fuertes pero sensibles.
Autónomos. Respetuosos. Responsables.

Salvo vidas a mi manera...

miércoles, 14 de octubre de 2009

A veces cae un rayo en medio del día y los ánimos viran para bien...

De repente entró un débil rayito de luz por la ventana, y yo con el mate sobre la mesa... Entonces el día fue menos gris, menos denso. Más verde, más íntimo, más de recuerdo. Más completo y sobrevivible... Y mucho más lindo.

sábado, 10 de octubre de 2009

LA NADA

Hay una mano detrás de un cuadro que empuja por salir sofocada de encierro. Sostenida por el hilo de oro que corrompe la gravedad.
Una mano que quiere abrir su boca y mostrar sus dientes de tortuga gigante. Abrir su boca, romper la tela del cuadro y consumirlo.
Y engullirse a sí misma, tragarse hasta su última célula y diente de tortuga. Atracarse, saciarse de sí.
Una mano que empuja por parir delirios y desastres arcaicos de ancestros que desconocemos, desconoceremos por siempre, y arrastramos como residuos corporales muertos.
Una mano de siete dedos divinos que intentan destrozar la materia que venera.
Quitar capa por capa hasta el dolor último, hasta el último diente. Y poseída de sí, exorcisarse.
Devorarse el propio aliento. Devorarse el llanto y la digestión hasta que sólo quede algo de verdad.
Hasta ver, erguida y orgullosa la mentira al desnudo. La mentira mas hermosa y transparente.
Entonces, sí empezar de cero, otra vez en el medio del espacio si es que hay un medio, si es que el infinito tiene un medio apreciable y distinguible.
Empezar de cero en un punto cualquiera, sin delirios ni desastres ni mano con dientes de tortuga gigante...

miércoles, 7 de octubre de 2009

LA SERIE


Con música de violines de fondo...


Porque ando así, tropezando con el pincel en la mano, es que después no me puedo quejar de cómo salen las cosas. No siempre resulta interesante detenerse a mirar. Hoy decido no detenerme, aunque el resultado sea así de caótico. No puedo verme. No tengo ganas.
Así estoy.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Todo es encanto y seducción.
Tal vez sólo se trate de enamorar a la muerte para que no nos quite lo que hemos conquistado.
Mina
23/09/09